Segunda Parte



II.

El principito se quedo pensando y recordando con gran satisfacción los consejos que le dio la estrella fugaz. Después con una pequeña sonrisa se puso a realizar sus actividades cotidianas en su pequeño planeta.

Alegremente primero deshollino el cráter del volcán que se encuentra inactivo, después limpio el cráter activo y se puso a calentar su sopa.

Poco a poco iba limpiando y dejando en orden su pequeño planeta. Cuando paso por donde solía estar su flor sus ojos no pudieron evitar dejar caer una pequeña lágrima en el suelo que la vio nacer y después crecer. Enseguida recordó los consejos de la estrella fugaz, - Da lo mejor de ti cada día, no permitas que la tristeza te gane- así que el principito volvió a arar la tierra para evitar que los enormes baobabs se adueñaran de su planeta.

Así pasaron algunos años en el planeta del principito, limpiando los dos pequeños volcanes, arando y limpiando la tierra, quitando las malas hierbas y observando los amaneceres y atardeceres que le regalaba el sol al asomarse en su pequeño planeta, lo que le hacía recordar la forma en que su pequeña flor despertaba cada mañana y llenaba su planeta con aquel aroma que tanto extrañaba.

- Los sentimientos permanecen aun en la ausencia- dijo el principito- es tan verdadero, aun que mi flor ya no está aquí, yo aun pienso en ella en cada amanecer con cada atardecer y todo me recuerda a ella. Donde sea que se encuentre yo…

- El principito se quedo inmóvil, en silencio comprendió de pronto lo que quiso decir la estrella fugaz: ¡Mi flor única y especial en todo el universo esta aquí!
-tocándose el pecho con alegría el principito se dijo – mi flor esta aquí, en mi corazón, es por eso que los sentimientos permanecen aun en la ausencia.

El principito se sintió feliz de comprender por fin el consejo que le dio la estrella, ella le había dicho que no podía ayudarlo a encontrar a su flor, en cambio le dijo como podía hacer para que su flor estuviera siempre con él.

El principito se sentía muy cansado, habían sido muchos los sucesos que habían pasado en unos pocos años en su pequeño planeta. El principito acomodo su cama y decidido a descansar un rato se quedo dormido no sin antes decir para sí mismo –el amor verdadero es indestructible- ¿Qué habrá querido decir la estrella fugaz con eso? El principito cerró sus pequeños ojos y enseguida se quedo dormido.