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Únicamente podrás llamarlo por su nombre. Un nombre perdido en el tiempo, las guerras y el lenguaje. Su significado guarda la naturaleza del sujeto. Cada letra es el compuesto preciso que describe su acción, función, transición. A permanecido oculto, dormido en los limites de la historia, acaso como un mito, una leyenda que pocos recuerdan, es tan fuerte el olvido que el tampoco esta consciente de su existencia.

No se trata de hechicera, tampoco de misticismo. Se trata del enigma de la esfinge,  un laberinto que al final conduce a otro laberinto, un sueño visto en medio de dos espejos. La sensación de infinito es proporcional a lo efímero. Son permutaciones de las dimensiones euclidianas que rayan en los limites de la locura y la magia de las ciencias matemáticas. El nombre se encuentra oculto en el interior del dodecaedro, el resultado del armonioso numero áureo, de todas las variaciones de los números primos,  al margen que lo contiene pero que al mismo tiempo lo describe. Phi.-