poema #13



Tú que robaste el brillo de la luna llena,
que resplandece en tus deslumbrantes ojos,
llenaste de espuma las rocas,
que el mar trata de poseer con las olas.

Tú que rompiste la fuente de Venus,
que mitiga la insaciable sed de amor,
encendiste el fuego del deseo,
que mis labios arden con singular tormento.

Eres tú, la que robo mi corazón,
porque pronuncia tú nombre en todo momento,
Tú, el suspiro helado de mi respiración,
la que me deja sin  aliento.