locura #14

Los parpados cerrados que todo lo ven,
monstruos ciegos con tentáculos de fuego,
quijadas que devoran las garras del tiempo,
rostros perdidos en el océano de la memoria y el olvido,
profundo despertar de los sueños,
como profundos son los mares de la historia.


La escritura es un testamento de nuestros pensamientos, solo así dejamos legado de lo que fuimos. Recuerden estas letras escritas con mi puño maltratado y tembloroso, así como son mis palabras. Estas frases darán constancia de lo que un día llegue a ser pero que nunca fui en realidad, una sombra que desaparece al caer la noche, una sombra que se proyecta aunque el sujeto permanezca inmóvil, como una roca que a estado mil años en el mismo lugar. Todo tiempo llega a su fin, se desvanece así como el constante aleteo de un ave, somos un millón de repeticiones perdidos en el simultaneo instante. Andamos, nos levantamos y nos dejamos caer, avanzamos, titubeamos y nos lanzamos, a oscuras, como pasos de ciego sin bastón, como una serpiente a la que le amputaron las piernas, nos arrastramos, extrañas criaturas somos, gusanos bípedos, bicéfalos decapitados, dualistas monoteístas, sufriendo por encontrar esa felicidad  que termina con un descanse en paz. Pido una silenciosa oración por nosotros. Los vivos.